23 de junio – Día Internacional de las Mujeres en Ingeniería

23 de junio – Día Internacional de las Mujeres en Ingeniería

Cuando en 1866 se creó la primera facultad de Ingeniería del país, el ingreso de las mujeres era del 0%. Debieron pasar 52 años para ver por primera vez a una fémina levantara su título: Fue Elisa Bachofen, que en 1918 se convirtió en la primera ingeniera argentina y de toda Latinoamérica. Hoy, las chicas conforman el 24% de la matrícula de nuestras facultades, e incrementarla se convirtió en uno de los grandes desafíos del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (CONFEDI).

“Argentina necesita más ingenieros. Si queremos cubrir esta demanda necesitamos despertar vocaciones femeninas, ya que los varones ven esta carrera como una posibilidad pero no es lo mismo en el caso de las mujeres”, explica Liliana Cuenca Pletsch, quien en 2017 se convirtió en la primera presidente mujer de CONFEDI.

Según datos de la Secretaría de Políticas Universitarias, en 2017 (último dato oficial) se graduó una ingeniera cada 10.427 mujeres, mientras que se recibió un ingeniero cada 3.238 hombres en el país. Tanto en porcentaje de estudiantes, como de nuevos inscriptos e ingresantes, las chicas representan el 24% del total. Ingeniería en Alimentos (68%), Ambiental (62%) y en Recursos Naturales (61%) son las carreras donde la matrícula femenina excede a la masculina. ¿Entre decanas? El porcentaje es aún menor. De 120 facultades de Ingeniería, solo 19 están lideradas por mujeres.

“Necesitamos mostrarle a las jóvenes que esta profesión nos permite mejorar el mundo, desarrollarnos profesional, familiar y personalmente, que somos capaces de liderar estos ámbitos y además, que somos bienvenidas. Eso lo experimenté siendo directora del Dpto. de Ingeniería en Sistemas, la primera decana de la UTN-FR Resistencia y la primera presidente mujer de CONFEDI. Durante los siete años que participe sentí el reconocimiento y acompañamiento de mis colegas, y si bien es cierto que sigue siendo un ámbito mayormente masculino, cada vez hay más mujeres en su Comité Ejecutivo”, rememoró Liliana.

Comisión Mujer en Ingeniería: la gran apuesta de CONFEDI

En 2017, María Teresa Garibay, por entonces vicepresidente de CONFEDI, viajó al Foro Mundial de Educación en Ingeniería (WEEF) en Seúl y conoció de la existencia de una asociación de mujeres en tecnología. Meses después Roberto Giordano, por entonces presidente, le comentó sobre una importante iniciativa española para incorporar más jóvenes femeninas a las ingenierías. “Ambos pensamos: si necesitamos más ingenieros y las mujeres son poco más del 20%, veamos por qué no se suman y de qué manera podemos acercarlas. Así creamos el programa Mujer en Ingeniería, que poco tiempo después se convertiría en una comisión permanente de este Consejo”, recordó.

“Además de aumentar la cantidad, nos propusimos animarlas a ocupar lugares tradicionalmente masculinos, porque justamente se trata de una tradición y no de falta de capacidad para hacerlo. La mujer es capaz, las empresas las contratan y la realidad es que la Ingeniería necesita la mirada tanto de hombres como de mujeres para proponer mejores soluciones a los problemas del país”, expresó convencida.

Los nuevos desafíos

2019 comenzó con el lanzamiento de “Matilda y las mujeres en Ingeniería en América Latina”, un libro producido por CONFEDI y el Consorcio Latinoamericano y del Caribe de Instituciones de Ingeniería (LACCEI), que reunió a 33 autoras de 7 países con el objetivo de visibilizar el rol de la mujer en la ingeniería y motivar a las jóvenes latinoamericanas para que puedan ver a esta carrera como una opción para su propio proyecto de vida.

“Queremos hacer valer la vocación por encima de los temores, y bregar por oportunidades idénticas dentro del ámbito laboral. Las competencias y el buen desempeño son cuestiones de vocación, esfuerzo y talento, y no de si sos hombre o mujer”, explicó Liliana Rathmann, actual presidenta de la Comisión de mujeres.

Por su parte Pablo Recabarren, presidente de CONFEDI, analizó que “afortunadamente se están produciendo cambios culturales, actitudinales y tecnológicos que crean condiciones cada vez más propicias para la creciente presencia de las mujeres en la ingeniería”. Además, remarcó “que en el ámbito de la educación en ingeniería hay decenas de vice decanas y secretarias académicas que no tienen visibilidad pero que son quienes sostienen sus facultades”.

Cuenca Pletsch, por último, agregó que “los cambios culturales no se dan de un día para el otro y que por tanto no es tan importante ‘el número’ sino el hecho de haber generado conciencia en nuestros pares varones sobre la valía de la mujer en la universidad”. “Esto no significa que a partir de ahora todas las facultades de Ingeniería tengan que ser conducida por mujeres, sino que ellas deben sentir que cuentan con el respeto y valoración de sus pares por el simple hecho de ser personas, ni mejores ni peores que un hombre, sino iguales”.