El Consejo Federal de Decanos de Facultades de Ingeniería (CONFEDI) de la República Argentina nace en marzo de 1988 a partir de la inquietud de un grupo de Decanos de conformar un ámbito en el cual se debatan y propicien, a partir de experiencias propias, soluciones a las problemáticas universitarias planteadas en las Unidades Académicas de Ingeniería. Hoy, más de 100 facultades o departamentos de ingeniería integran el CONFEDI.

El CONFEDI actúa como entidad de representación de la formación universitaria en ingeniería de la Argentina, velando por la calidad, dignidad e imagen en la sociedad de la ingeniería en general, y de la educación en ingeniería en particular. Desde el 13 de noviembre de 1998 con personería jurídica como Asociación Civil sin fines de lucro. CONFEDI es miembro fundador de ASIBEI, Asociación Iberoamericana de Instituciones de Enseñanza de Ingeniería.

El CONFEDI reúne a decanos (miembros activos) y ex decanos (miembros adherentes) que se reúnen semestralmente en reuniones plenarias en las diferentes sedes de las facultades de ingeniería de la Argentina. La dirección y administración del CONFEDI está en manos de un Comité Ejecutivo que se elige anualmente en reunión plenaria de socios y por una serie de comisiones temáticas que coordinan el trabajo colegiado; entre ellas la comisión de Enseñanza, de Ciencia y Tecnología, de Posgrado, de Extensión y Transferencia, de Relaciones Internacionales, de Reglamento y de Presupuesto. El Comité Ejecutivo se reúne mensualmente en su sede de Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sin lugar a dudas, la educación en ingeniería en la Argentina tiene un antes y después de CONFEDI.  Su rol en lo que hace al aseguramiento de la calidad de la formación, el trabajo cooperativo entre las unidades académicas miembros y su relación con las de otros países, ha sido fundamental en estos años y han posicionado a la ingeniería argentina en un lugar de referencia en la región.

En una sociedad cada vez más globalizada y con exigencias crecientes de desarrollo, le cabe a la ingeniería un rol fundamental en lo que hace a la sostenibilidad y cuidado del medio ambiente, que requiere de profesionales con una visión amplia, abarcativa y sistémica del mundo, tanto desde lo técnico como desde lo social. En este esquema, las instituciones de enseñanza de ingeniería aparecen como uno de los pilares del sistema, como consecuencia directa de la naturaleza y la vastedad del campo del conocimiento que generan y están en condiciones de transmitir

Las escuelas de ingeniería deben, entonces, “atesorar el conocimiento existente y crear nuevos conocimientos (Ref: Investigación y Desarrollo); transmitir el conocimiento mediante la formación de recursos humanos con aptitud para hacerlo (Ref: Enseñanza de grado y posgrado); aplicar el conocimiento en acciones concretas que promuevan una mejora de la calidad de vida de la sociedad donde está inserta (Ref: Extensión y Transferencia)”, asumiendo un rol protagónico en el proceso de desarrollo local y regional con un fuerte sentido federal y de equidad.

El mundo actual demanda a la Universidad en general, y a las Facultades de Ingeniería en particular, la formación de personas responsables, con conciencia ética y solidaria, reflexivas y críticas, capaces de actuar transdisciplinariamente, de adaptarse y liderar los cambios acelerados que caracterizan los tiempos modernos y que en su ejercicio profesional y con visión amplia y sistémica contribuyan a una mejor calidad de vida, del hombre individual, y de la sociedad en general, al desarrollo sostenible regional y nacional,  al respeto al hombre y a  la humanidad, al ambiente, a las instituciones de la República, a la vigencia del orden democrático y a la paz social. Ese es el desafío que CONFEDI asume para sí, para las unidades académicas miembros y para las asociaciones colegas de la región.